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Forrajes

Datos básicos

Los forrajes constituyen una parte importante de la alimentación animal. Forman este grupo de vegetales plantas herbáceas, anuales o plurianuales, gramíneas o leguminosas, cuyo aprovechamiento ganadero se puede realizar directamente mediante pastoreo, o derivando la producción mediante la práctica agrícola de la siega. Este forraje fresco puede suministrarse al ganado en verde o conservándolo reduciendo su grado de humedad hasta niveles que permiten su conservación en el tiempo y en el espacio. La fermentación anaerobia mediante silos es una de las prácticas tradicionales de conservación, la extracción del agua mediante métodos naturales (henificado) o con aporte de calor artificial (deshidratado) son prácticas que se realizan frecuentemente en las zonas productoras de cultivo de praderas artificiales.

De entre todas las especies forrajeras cultivadas en España, la alfalfa es la que más importancia superficial, productiva y económica posee.  

Las leguminosas forrajeras han formado parte siempre de las hojas de cultivo en las alternativas agrícolas, tanto las anuales (veza, haba) como las plurianuales (alfalfa sobre todo). La rotación de los cultivos entre los que se encuentra una leguminosa forrajera se ha mostrado siempre eficaz en sus diferentes aspectos medioambientales: conservación del suelo y lucha contra la erosión, conservación de los recursos hídricos, reducción de labores de cultivo, sustento de ecosistemas, lucha biológica contra plagas y enfermedades, disminución de la fertilización nitrogenada en el propio cultivo (si se trata de alfalfa) y en el siguiente en la rotación y el efecto de mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), incremento de la materia orgánica en el suelo y su consiguiente efecto sumidero de carbono, y su positivo efecto paisajístico en las especies vivaces (territorio verde todo el año, durante varios años). Todos estos efectos positivos constituyen un abundante y rico paquete de bienes públicos medioambientales.

El cultivo de la alfalfa ligado a la transformación como instrumento para distribuir en el tiempo una producción estacional, genera un considerable valor añadido al entorno rural donde se encuentra por el arraigo del binomio cultivo-industria.

Las leguminosas forrajeras (y en especial la alfalfa) contribuyen eficazmente a paliar el déficit de proteína vegetal para alimentación animal de la cabaña española y europea.

Dimensión económica

Las plantas forrajeras (en concreto alfalfa y veza) aportaron en 2013, según datos del Anuario de Estadística del MAPAMA,  aproximadamente el 1,1% de la Producción Rama Agraria (PRA)  y el 1,8% a la Producción Rama Vegetal (PRV) en España.

Siguiendo las mismas fuentes, en 2013 el valor de la producción de alfalfa ascendió a 418 millones de euros para 10,8 millones de toneladas de alfalfa fresca. Además el valor de la producción de 1,4 millones de toneladas de veza forrajera producida en verde fue de 48 millones de euros.

Producción, superficie y explotaciones.

Producción primaria: Según el último Anuario de Estadística Agraria del MAPAMA del año 2014 (datos 2013), en España la producción se ha elevado a 21.434.700 t de forraje en verde, de las que el 50,4 % ha sido alfalfa, el 20,4 % maíz forrajero y el 6,7 % veza forrajera.

El 35,2% de esa producción se transforma en forraje desecado, se henifica el 29,6%, para ensilado se destina el 24,8%, y el 10,4% restante se consume en verde.

Producción  industrial: En España la alfalfa sigue siendo la especie mayoritaria.  De hecho, en las campañas 2012/13 a 2015/16, la alfalfa representa entre el 85% en  2012/13 y 2013/14, y el 90% en 2014/15 y 2015/16 de la superficie contratada. Según datos de la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), se estima que la producción de transformados (deshidratados y secados de otra forma y molidos) en la campaña 2015/2016 sea de 1.486.687 toneladas. En 2015/16 la producción ha descendido un 14,2% con respecto a 2009/10 (1.732.000 t.). Cabe recordar que la campaña 2015/2016 es la 4ª con la ayuda totalmente desacoplada.

Según datos del Anuario de Estadística Agraria del MAPAMA del año 2014 (datos del año 2013), en  España se han cultivado 801.062  hectáreas, entre especies leguminosas y gramíneas. Según datos de la AEFA, del total de superficie cultivada en la campaña 2015/16, se han destinado a transformación 130.736 hectáreas, de las que el 90% corresponde a alfalfa.

Según el INE (Censo Agrario 2009, último disponible) hay en España 68.083 explotaciones con cultivos forrajeros de las que 45.761 tienen régimen de secano (531.013,5 ha.) y 22.322 de regadío (221.708,8 ha). Según esta misma fuente, el reparto por CCAA, con el tamaño medio por explotación, se adjunta en la siguiente tabla.
    

 

 

Aragón, Castilla y León, Galicia, Cataluña, Andalucía, Castilla-la Mancha y Baleares compendian el 86,8% en secano y  90,2% de la superficie en regadío.

España es la primera productora de la UE. Desde la campaña 1996/97 que sobrepasó a Francia, ha sido un continuo crecer hasta la última campaña antes del desacoplamiento total del proceso transformador (2011/12). Entre las campañas 2008/09 a 2014/15 la producción española representa entre el 42%  y el 50% (en 2013/14), sobre el total de la UE, seguido de Francia, Italia, Alemania y Países Bajos.

En la campaña 2011/12 la UE, con 4.483.252 t de forrajes transformados, aumenta su producción un 10,5% respecto de la anterior. Sin embargo en 2014/15 desciende hasta 3.173.150 t. lo que supone un descenso del 29,2%, respecto a la campaña 2011/12.

Organización del sector productor

El número de industrias que operan en el sector ha disminuido en los últimos años, habiendo operado en España, durante la campaña 2015/16, 71 industrias de transformación de forrajes, según datos de AEFA.

AIFE es la Asociación Interprofesional de Forrajes Españoles con ramas de actividad tanto productora como industrial. En la rama productora se encuentra representado el 100% del sector (Cooperativas agro-alimentarias, ASAJA, COAG, UPA).

En la rama industrial se encuentran la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), que a su vez, agrupa a industrias individuales, a la Asociación Empresarial Grupo Venso, a la Asociación Profesional de Deshidratadores de Forrajes de Navarra y Aragón (APRODEFONA) además de la ya citada Cooperativas agro-alimentarias. Dado que sólo pueden ser socios de AIFE aquellas asociaciones que representen más del 5% de la producción nacional, las industrias individuales están representadas por sus respectivas organizaciones industriales.

AEFA, Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada, es la primera organización profesional de la industria deshidratadora de forrajes a escala nacional y ostenta la representación nacional de la Industria deshidratadora española ante los foros europeos del sector.

En la campaña 2015/16 del total de explotaciones en torno a 10.800 establecen contratos con las industrias o con compradores autorizados para la fabricación de productos desecados, según datos de AEFA.

El empleo en la campaña 2015/16,  según datos de AEFA, puede estimarse en 2.500 trabajadores en el sector de los forrajes desecados  entre campo e industria, de los que 1.000 son empleos directos y 1.500 indirectos. 

Comercio exterior

España es, desde hace años, exportadora neta de forrajes desecados situándose, tras EEUU, en el segundo puesto a nivel mundial.

Tomando como fuente Datacomex, se estima que España  ha exportado1,1 millones de toneladas de forrajes desecados, en 2015. Las cifras de las importaciones son irrelevantes (31.000t.) en comparación con las exportaciones.

El  56% de nuestras exportaciones tienen como destino los Emiratos Árabes Unidos, principal comprador. Otros mercados que compran nuestros forrajes son China (mercado emergente y muy activo), países del norte de África y la UE.

Balances

 

Las existencias a final de campaña, que venían siendo prácticamente inexistentes, en las últimas cuatro campañas alcanzan un nivel alto, sobre todo de calidades inferiores y mayoritariamente de granulado, lo que denota la falta de demanda, influenciada por la escasa oferta de calidades elevadas. Este stock representa el 28% del total producido, lo que nos conducirá a que como mínimo el stock final de campaña 2015-16 se sitúe en 200.000 t.

Precios

El precio medio ponderado de venta de la alfalfa deshidratada se calcula en base al porcentaje producido de cada formato (pacas, granulado), de la calidad (1ª y 2ª), así como el porcentaje de venta de cada mes de la campaña. Donde intervienen varias fuentes de información, las más importantes lonjas del sector que se localizan en el valle del Ebro.

Como Emiratos A.U. es el principal destino de nuestro comercio exterior de forrajes transformados, sobre todo desde el año 2007, el precio de venta a este país influye de forma decisiva en los precios de campaña en general.

El gráfico muestra a continuación, la evolución de los precios de venta de la industria.

El impulso mayor en los precios se alcanzó en 2008/09, arrastrado por el alza del precio de los cereales, con los que compite en la alimentación de nuestra cabaña ganadera. Con posterioridad ha alcanzado valores todavía más elevados (2012/13), arrastrados por los precios del cereal y soja.

Además de la vía industrial de transformación que ha recibido ayudas y ha generado derechos de PU, tienen los forrajes (y sobre todo la alfalfa) otras vías de conservación mediante henificación, con canales comerciales paralelos a los transformados artificialmente, pero que no han percibido ayuda alguna ni por tanto han generado derechos de PU. Desde  la campaña 2012/13 con la desaparición de la ayuda a la industria, el agricultor posee los derechos, y se ha visto influenciada la producción de transformados, que ha descendido alrededor del 23 % en la campaña 2014/15 respecto a la citada 2012/13. Hay por tanto una tendencia a la reducción de la producción que alcanzará su equilibrio cuando se estabilice la exportación, ahora creciente con destino a China.

Medidas de apoyo y regulación del sector

La regulación y apoyos al sector dentro del primer pilar de la PAC, a partir de 2015, se sitúan en dos ámbitos, según se recoge a continuación:

1) Ayudas directas (Reglamento 1307/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo):

Régimen de pago básico: en cuanto al régimen de pago básico, nuevo sistema de ayudas desacopladas de la producción que sustituye al pago único, el sector se verá sometido a la convergencia interna, en mayor o menor medida, en función de la región en la que se localicen las explotaciones forrajeras.

Ayuda asociada voluntaria: por otro lado, las proteaginosas y leguminosas de grano se incluyen en el listado de sectores susceptibles de recibir una ayuda asociada voluntaria. En base a lo anterior, en nuestro país se ha considerado implementar una ayuda, a partir de 2015, a los agricultores que cultiven determinadas especies de proteaginosas (guisantes, habas, altramuz dulce) y leguminosas (vezas, yeros, algarrobas, titarros, almortas, alholva, alverja, alverjón, alfalfa en secano, esparceta y zulla).
Percibirán una ayuda asociada al cultivo, por hectárea cuya dotación presupuestaria anual asciende a 21,646 M€, con una superficie de referencia de 360.754 ha.

          Las condiciones que deberán cumplir los agricultores son:

  • Que produzcan alguno de los cultivos proteicos señalados, empleando para ello semilla de alguna de las variedades contempladas en el catálogo común de variedades comerciales o que tengan concedida una autorización de comercialización conforme a la Decisión 2004/842/CE de la Comisión (excepto para especies para las que no existe catálogo de variedades o está autorizada su comercialización sin necesidad de pertenecer a una variedad determinada)
  • Cultivar en recintos agrícolas de regadío (salvo la alfalfa) o en recintos de secano en aquellos municipios con Índice de Rendimiento Comarcal de cereales en secano mayor a 2t/ha según el Plan de Regionalización Productiva.
  • Efectuar labores agrícolas que aseguren el normal desarrollo del cultivo y su mantenimiento en el terreno hasta floración, en el caso de proteaginosas y leguminosas forrajeras. Las leguminosas forrajeras plurianuales se mantendrán en el terreno durante todo el año, salvo el de siembra y el de levantamiento del cultivo, que se llevarán a cabo conforme a las prácticas tradicionales de la zona.
  • Disponer de prueba de venta o suministro a terceros de la producción. Se permite el aprovechamiento a diente por el ganado, siempre que sea compatible con la especie y el cultivo se mantenga, al menos, hasta floración. En caso de autoconsumo, se dispondrá de código REGA como titular principal, con especies ganaderas y dimensión adecuada al consumo que se declara.

La superficie mínima por explotación susceptible de recibir la ayuda será de 1 ha en secano y 0,5 ha en regadío, definidas como tales en el Sistema de información geográfica de Parcelas Agrícolas (SIGPAC).
Se excluyen para el cobro de la ayuda de superficies cuya producción se utilice como abonado en verde, salvo causas de fuerza mayor debidamente justificadas.

2) Organización Común de Mercados de productos Agrarios (OCMA, Reglamento 1308/2013 del parlamento Europeo y del Consejo)

Normativa comunitaria y nacional