Óxidos de Nitrógeno

    Origen

    El NO2 y el NOx (NO+NO2) tienen también un origen principalmente antrópico.

    Como contaminantes, son gases que se emiten en los procesos de combustión que se llevan a cabo en relación con el tráfico (sobre todo vehículos automóviles, y en especial de motores diésel) y con el transporte en general, así como en instalaciones industriales de alta temperatura y de generación eléctrica.

    Su formación se debe a la oxidación que sufre el nitrógeno atmosférico (N2, principal componente del aire) a altas temperaturas.

    Los focos emisores emiten generalmente NO y NO2, a los que denominamos primarios, con el tiempo el NO se oxida y genera NO2 secundario. Así pues cerca de las fuente el ratio NO/NO2 es mucho más alto que en las zonas de fondo regional.

    En ambiente urbano, generalmente más del 75% del NO2 en aire ambiente es aportado por el tráfico rodado. Esta contribución es mayor que la que aporta al Inventario Nacional de Emisiones debido a que los ciudadanos viven muy próximos al tráfico rodado, y aunque en tonelaje las emisiones son inferiores a las de otras fuentes, su contribución a la exposición humana en ciudades es muy superior

    A lo largo de los años se ha producido global y paulatinamente una disminución de las emisiones de estos contaminantes, que resulta más marcada si se atiende a focos individuales como el tráfico (que continúa siendo el principal contribuyente) o a la combustión en las industrias energéticas, que han experimentado una caída importante a partir del año 2008.

    Los niveles más altos de NOx se alcanzan en las grandes aglomeraciones urbanas y en sus zonas metropolitanas, así como en el entorno de las vías de comunicación con tráfico más denso.

    Valores legislados para NO2 y NOx

    Valor legislado Valor límite Período

    Valor límite horario (VLH) para la protección de la salud humana (fecha de cumplimiento: 1 de enero de 2010)

    200 μg/m3

    Valor medio en 1 h

    No debe superarse en más de 18 ocasiones por año civil

    Valor límite anual (VLA) para la protección de la salud humana (fecha de cumplimiento: 1 de enero de 2010)

    40 μg/m3

    Año civil

    Valor límite (nuevo nivel crítico para la protección de la vegetación, según la Directiva 2008/50/CE y el RD 102/2011) de NOx para la protección de los ecosistemas

    30 μg/m3

    Año civil

    Efectos en salud y ecosistemas

    Los denominados óxidos de nitrógeno engloban tanto al monóxido (NO) como al dióxido de nitrógeno (NO2). De las dos, es ésta última la principal forma química con efectos adversos sobre la salud; además, el NO se oxida con facilidad, dando lugar a NO2 rápidamente una vez presente en la atmósfera.

    Dichos efectos adversos son de muy diversa naturaleza, y se pueden producir sobre la salud humana (inflamación de las vías aéreas, afecciones de órganos, como hígado o bazo, o de sistemas, como el sistema circulatorio o el inmunitario, que propician a su vez infecciones pulmonares e insuficiencias respiratorias) y sobre el medio ambiente (acidificación y eutrofización de ecosistemas, afecciones metabólicas, limitación del crecimiento vegetal). Los procesos de acidificación pueden también afectar a las edificaciones.

    Por otra parte, los NOx contribuyen igualmente de forma secundaria a la formación de partículas inorgánicas (por ser precursores del ácido nítrico, HNO3, y por tanto del nitrato, NO3- en partículas), y también actúan como precursores de la formación de ozono (O3) y de otros contaminantes fotoquímicos (por ejemplo, al reaccionar con compuestos orgánicos volátiles, COVs), lo que potencialmente agrava las consecuencias mencionadas sobre la salud y el medio ambiente y conlleva efectos sobre el clima.

    Valores recomendados por la OMS

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