Información sobre uso de cookies:

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para su funcionamiento, para mantener la sesión y personalizar la experiencia del usuario. Para más información sobre las cookies utilizadas consulta nuestra Política de Cookies.

Etapa 18: Helechosa de los Montes - Poblado de Guadisa

  • Etapa 18: Helechosa de los Montes - Poblado de Guadisa

Subida desde el embalse al Monte de Cíjara

La etapa conecta las dos localidades ribereñas del embalse de Cíjara, la segunda situada al pie de la propia presa, a través de los pinares del Monte de Cíjara primero y de los encinares en torno al Guadiana después, ambas masas arboladas pertenecientes a la Reserva Regional de Caza de Cíjara.

Perfil MIDE de la Etapa Helechosa de los Montes-Poblado de Guadisa

La etapa se inicia en Helechosa de los Montes, en la plaza del ayuntamiento, donde existe una fuente en el centro, y que se prolonga por una calle en cuyo extremo se sitúa la iglesia parroquial de Nuestra Señora de Altagracia, antes de la Asunción. Se trata de una construcción edificada según modelo de pequeña iglesia rural tardo-medieval y que conserva en su interior la cubierta originaria de madera del siglo XVI.

Paisaje en el primer tramo del Camino

El Camino abandona el pueblo a través de sus estrechas calles, cruza la carretera BA-7021 y toma el sendero de pavimento de hormigón existente al otro lado, en cuyo arranque se sitúa el depósito de agua municipal y una antena repetidora. Este sendero es bastante empinado y escala una pendiente cubierta de matorral, hasta alcanzar una zona más o menos llana a media ladera de la sierra de la Rinconada, concretamente en el Morro de la Naciente. Discurre en principio por una zona agrícola, con parcelas de olivar principalmente, con el lado del Camino que se asoma al embalse de Cíjara cubierto de matorral con jaras (Cistus sp.), brezos (Erica sp.), coscojas (Quercus coccifera) y madroños (Arbustus unedo). Continúa el Camino por un pinar en el que se alternan los rodales de pino piñonero (Pinus pinea) y pino resinero (Pinus pinaster), discurriendo en forma de larga recta hasta alcanzar el cruce con la etapa 17, donde puede darse por concluido el tramo común a ambas etapas.

Vista de la balsa del arroyo de los Malos Pasos a través del arbolado

A partir de aquí el Camino discurre entre pinares, con inclusiones muy esporádicas de encinas (Quercus ilex), a veces en vaguadas, o en los bordes de la masa de pinar. Los primeros kilómetros transcurren por zonas con claros y convenientemente orientadas para poder divisar el embalse de Cíjara.

En algunos lugares, como en el Morro de Epifanio, loma situada fuera del Camino, aunque cerca de él, queda más clara la mezcla de encinar y pinar. Aunque el trazado seguido discurre siempre por zonas donde predominan los pinos, en la zona de vaguada no es así.

En los primeros kilómetros de la etapa, entre ejemplares de madroño y coscoja, pueden verse con facilidad los gamos (Dama dama) comiendo bellotas del suelo. Es clara la preferencia de gamos y ciervos (Cervus elaphus) por los encinares cuando tienen la posibilidad de escoger, aunque también pueden verse en las áreas de pinar, como las que atraviesa esta etapa.

Gamo entre pies de coscoja

En el barranco del arroyo de los Malos Pasos existe una balsa de agua, usada para la extinción de incendios, que es claramente visible desde el Camino a través del arbolado. Es de grandes dimensiones y da un punto de contraste con el denominador común de la etapa: el avance por un sendero forestal entre pinares y claros en el bosque.

El cruce de las Mesas es una zona llana con pinar resinero que puede ser una buena opción para efectuar una parada en la ruta, ya que hay un refugio forestal y una zona de descanso.

Ya hacia el final de la etapa se alcanza la casa de Cíjara, un complejo hostelero con varias casas forestales modernas para alquiler. De este complejo parte una ruta señalizada, aunque no perteneciente a la red de Caminos Naturales, denominada precisamente Pinar de Cíjara. Es de reseñar que hay mayor variación en las especies del sotobosque que en las del bosque, con zonas en que predomina la jara, el romero (Rosmarinus sp.) y el tomillo (Thymus sp.) Es en este momento, y hasta el final de la etapa, cabe detacar que el Camino se adentra en el LIC (Lugar de Importancia Comunitaria) “Puerto Peña – Los Golondrinos” y la ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) del mismo nombre.

Casa de Cíjara

Pocos kilómetros después de sobrepasar los alojamientos, el Camino alcanza el borde de la masa de pinar, haciéndose progresivamente más importante la presencia de la encina. También comienzan a verse rodales de alcornoque (Quercus suber).

En las zonas donde casi desaparece el pino, es más fácil ver ejemplares de ciervo y gamo, en el tramo común con la etapa 19. En ese momento el viajero debe tomar la desviación de su derecha en dirección hacia la presa, pudiendo, en su ascenso, comenzar a vislumbrar esta obra hidráulica que dominará, a partir de entonces, el paisaje. La etapa alcanza la presa a la vez que lo hace, por su derecha, la carretera que viene de Helechosa, cruzando por la vía de coronación los escasos 300 metros de longitud de la presa, lo que da la posibilidad de disfrutar de impresionantes panorámicas. En el final de la vía, el Camino ve interrumpido su recorrido en poco más de un kilómetro por el trazado de la N-502, espacio tras el cual toma una carretera asfaltada que sale desde la izquierda de la nacional y que acerca al caminante hasta el Poblado de Guadisa, punto final de etapa.

Información adicional

Casa de Cíjara

La casa de Cíjara es uno de los tres complejos de alojamientos que se han construido en la Reserva Regional de Caza de Cíjara. Aunque la estética exterior persigue confundirse con la naturaleza, en su interior la decoración es moderna y están repletos de facilidades para los que allí se alojen, e incluso algunos están adaptados para personas con movilidad reducida. Casa de Cíjara se compone de cinco alojamientos rurales, más un salón común y un patio con horno de piedra, ubicados en el centro del monte, siendo su acceso a través de la pista central de la Reserva.