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Etapa 6: Villarrubia de los Ojos - Santuario de la Encarnación

  • Etapa 6: Villarrubia de los Ojos - Santuario de la Encarnación

Por las Tablas de Daimiel

El Camino discurre por grandes extensiones de cultivo que enlazan con la vegetación palustre formada por carrizos, eneas, juncos y limonios en el resurgir del río Guadiana y tras su unión con el río Cigüela, originando las Tablas. Éstas se encuentran formadas por grandes encharcamientos y superficies de inundación donde podremos observar multitud de aves, tanto migradoras como aquellas otras que escogen estas zonas para pasar el invierno.

Perfil MIDE de la Etapa Villarrubia de los Ojos-Santuario de la Encarnación

La etapa comienza en Villarrubia de los Ojos tomando la calle Charcazo, para salir del núcleo urbano en dirección a Daimiel. El Camino comparte este tramo con vehículos motorizados, por lo que hay que extremar la precaución. Pasadas dos rotondas se encamina hacia el río Cigüela.

Tramo asfaltado de camino entre viñedos

Tras cruzar el puente sobre el río Cigüela se llega a la zona de protección del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel. Aquí el paisaje está formado por viñedos, que constituyen el cultivo mayoritario de la zona, cobijando multitud de especies características de este ecosistema.

Continuando por el camino asfaltado se llega a un cruce donde se tiene la opción de desviarse hacia la derecha, para ir a las Tablas de Daimiel, o a la izquierda para tomar el ramal de los Ojos del Guadiana.

Ramal a los Ojos del Guadiana

Vegetación sobre la zona de los Ojos del Guadiana

Si se decide girar en el cruce hacia la izquierda en dirección a los Ojos del Guadiana, el Camino discurre entre grandes extensiones de cultivos de cereal y viñedos sobre suaves ondulaciones del terreno. Enseguida se llega a un cruce señalizado, donde girando hacia la derecha se baja al río Guadiana, situado a unos 400 metros, y hacia la izquierda hacia los Ojos del Guadiana.

Siguiendo desde el cruce hacia la izquierda se llega a otro desvío donde de nuevo se tomará el camino de la izquierda. El ramal prosigue de frente hasta un cruce a nivel con la carretera CA-201, donde las indicaciones van dirigiendo hacia los Ojos del Guadiana, situado a tres kilómetros de este punto. El ramal sigue sin desviarse en ningún cruce agrícola hasta llegar a un punto en el que no es posible continuar de frente, momento en que se debe girar a la derecha, descendiendo por el camino hasta los Ojos del Guadiana.

Los Ojos del Guadiana son aliviaderos naturales por donde reaparece el agua tras haber recorrido 26 kilómetros de forma subterránea. El manantial principal, de mayor profundidad y donde el agua brotaba de forma muy caudalosa, era el llamado Ojo de Mari-López; medía 22 metros de largo por 19 de ancho. Actualmente, se encuentra cubierto de vegetación.

El río Guadiana, tras el embalse de Peñarroya, discurre por un terreno que se abre notablemente hacia la inmensa llanura manchega, donde empieza a desaparecer entre juncos (Juncus sp.) y eneas (Typha dominguensis), al infiltrarse por múltiples fisuras y poros en la roca subterránea, que hace que el agua pueda circular por el sistema del acuífero 23, también llamado de La Mancha Occidental. En Villarrubia de los Ojos vuelve a salir a través de fallas naturales del terreno como son las bocas o los Ojos del Guadiana.

Continuación etapa principal

Área recreativa

Tomando la dirección hacia las Tablas de Daimiel se llega a la carretera desde donde se accede al centro de información del Parque Nacional Tablas de Daimiel, girando a la derecha. La etapa gira sin embargo a la izquierda y cruza el puente sobre el río Guadiana donde se encuentra el molino restaurado de Molemocho. Las visitas guiadas a este molino se pueden concertar en el centro de visitantes.

Nada más cruzar el puente se gira a la derecha en dirección al Parque Arqueológico Alarcos-Calatrava y hacia el Parque Nacional Tablas de Daimiel. Las señales indicativas avisan de que durante 13,4 kilómetros se comparte el camino con vehículos motorizados.

Ermita NªSª de la Encarnación

El Camino discurre en paralelo a las Tablas formadas por los desbordamientos de los ríos Guadiana y Gigüela en su confluencia, favorecidos por la escasez de pendiente en el terreno.

Se llega a un cruce con un camino agrícola donde se continúa hacia la izquierda, llegando tras 350 metros a un paso a nivel sobre la carretera CM-4114, desde el que se puede observar a la derecha el puente Navarro, que cruza las Tablas y donde se sitúa un molino.

Molino de Molemocho

Se prosigue de frente en dirección al castillo de Calatrava, pasando entre maizales y siempre en paralelo a las Tablas. Tras recorrer un tramo con cultivos de olivos, viñas y cereal, se llega a otro cruce agrícola donde hay que girar a la derecha para, en pocos metros, llegar al paso a nivel sobre la carretera CR-P- 2121, donde se debe girar a la izquierda.

Tras recorrer un buen tramo del Camino sin desvíos se llega a un cruce agrícola donde, bordeando una nave ganadera, se gira hacia la derecha para continuar el recorrido durante unos 800 m hasta el final de la etapa: en el santuario de Nuestra Señora de la Encarnación. El lugar cuenta con un área de descanso con bancos, mesas, merendero, zona de barbacoas, fuentes, etc. y se encuentra, además, próxima al castillo de Calatrava.

Información adicional

Parque Nacional de las Tablas de Daimiel

Las Tablas de Daimiel están declaradas Parque Nacional, Reserva de la Biosfera, Humedal de Importancia Internacional por el Convenio de Ramsar, Zona Especial de Protección de las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC).

Constituyen la más interesante superficie de inundación de las llanuras manchegas, y su especial carácter se lo confiere el hecho de que su formación se produce en la confluencia de dos ríos de distinta naturaleza: el río Cigüela, de carácter estacional y agua salobre, y el río Guadiana, permanente y de agua dulce. Albergan una amplia variedad de flora y fauna, sobre todo de aves acuáticas, y el hecho de que sea considerado como un lugar de importancia de categoría internacional se debe principalmente a las importantes poblaciones invernantes de ánade friso (Anas strepera) y pato colorado (Netta rufina).

La vegetación acuática dominante está compuesta por Zannichellia pedunculata, y en aguas con mayor salinidad, Ruppia maritima. Es importante la vegetación flotante de ranúnculos.

La vegetación halofítica de masiega (Cladium mariscus), carrizo (Phragmites australis), espadañas (Typha latifolia y T. dominguensis) y formaciones de castañuela (Scirpus maritimus) es muy abundante.

Las formaciones arbóreas están constituidas principalmente por tarayes (Tamarix canariensis). La presencia de agua y densa vegetación, que sirve como refugio y alimento, favorece que las Tablas de Daimiel posean una gran variedad de fauna, entre la que destaca sobre todo la avifauna acuática, y entre ellas las anátidas: azulón (Anas platyrhynchos), pato cuchara (Anas clypeata), ánade friso, porrón pardo (Aythya nyroca) y pato colorado.

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