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Red de Parques Nacionales

Sierra Nevada: Valores culturales

  • El Mulhacén y la Alcazaba nevados [G. Montañés / Fototeca CENEAM]

El patrimonio cultural en el Parque y su entorno, rico y diverso, es el testimonio vivo de su proceso histórico, resultado de las diferentes culturas asentadas, y, en particular, de la cultura de Al - Andalus.

El patrimonio arquitectónico

Los Conjuntos Históricos

El entorno del Parque Nacional de Sierra Nevada cuenta con tres Conjuntos Históricos, con la categoría de Bien de Interés Cultural. que se sitúan en el Barranco de Poqueira: Pampaneira, Bubión y CapUeira, núcleos que se constituyen en paradigmas de la arquitectura tradicional de la Alpujarra, sin que ello suponga una menor valoración de los cascos urbanos del resto de los municipios. En CapUeira y Bubión se han instalado Museos que exhiben los rasgos más característicos de la vivienda autóctona.

 

Las construcciones civiles

Entre las construcciones de carácter civil debe destacarse el interés que ofrecen las viviendas nobles urbanas de la Alpujarra almeriense, cuyo valor arquitectónico reside más en sus elementos interiores que en los aspectos exteriores de las fachadas. Entre otros núcleos, se encuentran muestras de este tipo de edificaciones en Abla, Abrucena y Canjáyar.

También son dignas de mención las viviendas asociadas a personajes históricos con1O la Casa de Juan de Austria en Fondón o las casas de Boabdil en Laujar de Andarax y Fuente Victoria.

 

Las construcciones defensivas

En el entorno del Parque Nacional de Sierra Nevada, los sistemas defensivos están significativamente representados en todas sus manifestaciones. Deben señalarse: los poblados fortificados de la Edad del Cobre; la arquitectura militar romana, visible en el Cerro de la Encina de Monachil, en el Hizán de Alboloduy; los sistemas defensivos medievales tipo castillo o fortaleza (la Calahorra, Lanjarón); o las torres de alquerías y atalayas, situadas no solo en zonas fronterizas sino también "11 l,l interior del reino y costa (Alquería de Ddar y Atalaya de DÚrcal.) Los restos de fortalezas son un atractivo cultural del Parque Nacional de Sierra Nevada que podemos encontrar en Abla, Abrucena, Alboloduy, Bayárcal, Beires, la Calahorra, Canjáyar, Fiñana, Fondón, Laujar de Andarax, Paterna del Río, Aldeire, Dólar, Ferreira, Jéres del Marquesado, Lanjarón, Lanteira, Lecrín y Pampaneira.

El patrimonio antropológico

La artesanía

La tradición artesana en el entorno del Parque Nacional de Sierra Nevada se inicia en el Neolítico Tardío, en torno al 3000 - 2500 a. C. Los habitantes de las cuevas ya elaboraban objetos de uso personal y utilitario, como calzado y cestas de esparto, vasijas de arcilla decoradas, cerámicas con incisiones, diademas de oro y plata y armas de metal.

Actualmente, la cultura tradicional campesina ha evolucionado perdiéndose algunas de las actividades que fueron habituales y que llegaron a identiÍicilJ: a estos pueblos. No obstante, en la mayoría de los municipios del entorno del Parque, las labores artesanas continúan reproduciendo las formas y estilos primitivos en la mayor parte de los,productos que el visitante puede adquirir, siendo este un valor añadido a los que ofrece el espacio. Página anterior: Buena parte de los elementos arlesanales son aún usados en las tareas agrícolas.

Los talleres de esparto de Albodoluy, Ferreira, Juviles y Fiñana, continúan elaborando los artesanales cestos, cenachos, capachos y alpargatas; y aún hoy día, es frecuente encontrar en algunos pueblos de la Alpujarra, a un abuelo que sentado en una silla de anea en la puerta de su casa, trenza el esparto. Los trabajos textiles, de origen morisco, dieron fama internacional a estas comarcas, que elaboran productos con seda, lino y cáñamo consiguiendo maravillosos tafetanes, damascos y rasos. Actualmente perviven telares moriscos en Válor, Pampaneira, Sorvilán, en los Cortijos de Murtas y en Nevada, que trabajan a mano tejidos nazaríes y alpujarreños.

Las ricas arcillas de la zona, han permitido que la tradición artesana del barro se mantenga a lo largo de la historia. Perviven alfares moriscos, como el de los Barreras de Órgiva, junto a otros que han introducido nuevas técnicas que utilizan óxidos y elevadas temperaturas, con una creatividad renovada. Se localizan talleres en Lanjarón, Órgiva y Pampaneira. del entorno de Parque.

Los trabajos en cuero, originarios del siglo IX cuando se fabricaban los célebres "cordobanes", se están recuperando, pero dotados de un nuevo espíritu creativo. Los nuevos artesanos de Cádiar y Bubión, realizan sus propios diseños y elaboran bolsos y otros productos de marroquinería.

Perviven aún las tradicionales herrerías. Los talleres de forja como los de Cádiar y Busquístar, proporcionan utensilios domésticos: aperos de labranza, herrajes, herraduras, rejas y balcones, y elementos de cerrajería artística. Tradicionalmente, los artesanos del metal acudían a las ferias de ganado de la comarca para vender sus productos.

También permanecen en el entorno del Parque, algunas carpinterías tradicionales como la de Fiñana, en donde se realizan labores artesanales, o la de Capileira que trabaja aún la madera rústica. Otras actividades artesanales de la zona, son los originales trabajos en calabaza de A1bodoluy, las labores de empedrado de Dílar, los tradicionales bordados de Ferreira y Jeres del Marquesado o la espejería de Laujar.

El desarrollo en el ámbito del Parque Nacional de actuaciones como la Escuela Taller del Alto Andarax, posibilita el impulso de la artesanía local a través de la enseñanza de las técnicas y la recuperación de las tradiciones, en las especialidades de cerámica, telares, forja y carpintería.

 

La gastronomía

La riqueza agrícola y ganadera de Sierra Nevada, la herencia morisca y castellana, así como el mantenimiento de las técnicas tradicionales de elaboración, aseguran la calidad de la gastronomía de los municipios del entorno del Parque Nacional de Sierra Nevada. La base de esta variada y rica gastronomía, son los productos cárnicos derivados del cerdo junto a los productos agrícolas y hortícolas del lugar.

Es de destacar el excepcional jamón serrano, símbolo de una comarca bajo la denominación genérica de Calidad de Trevélez. Cuentan las crónicas, que ya la reina Isabel 11, Napoleón 111 y Miguel de Cervantes de gustaron y elogiaron este manjar. No podemos olvidar el vino, estamos en una comarca vitivinícola de larga tradición. Los caldos de Albuñol, Albondón, Almegíjar, Murtas, Polopos, Laujar y Sorvilán acompañarán las exquisiteces de la tierra. Una de las especialidades de la comarca, presente en la mayoría de los pueblos, son las migas, de pan o bien de sémola de trigo.