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Red de Parques Nacionales

Timanfaya: Un parque eminentemente geológico

  • Montañas de Fuego. J.S.Socorro

Este Parque Nacional representa el volcanismo reciente en las Islas Canarias y comprende casi una cuarta parte de la superficie afectada por las erupciones del siglo XVIII, en un proceso que se extendió durante los años 1730 al 1736. El núcleo donde se registraron las erupciones más importantes lo constituyen las llamadas Montañas de Fuego o Timanfaya, donde en un espacio de pocos Km2 pueden localizarse más de 25 cráteres. Tras un periodo de calma, en 1824 se produjo una segunda fase de erupciones dando lugar a la formación de los volcanes de Tinguaton, Tao y Chinero, éste último enclavado dentro de los límites del Parque Nacional de Timanfaya. Máximo exponente de este tipo de erupciones volcánicas hacen de este Parque un lugar único a nivel mundial. Reúne un conjunto de estructuras geomorfológicas de gran diversidad a las que el clima ha ayudado a conservar ya que los agentes metereológicos no influyen de forma determinante sobre las mismas. Las principales estructuras son muy variadas pudiéndose destacar por su alto interés vulcanológico las siguientes:

  • Hornitos: bocas eruptivas secundarias a través de las cuales se produjeron expulsiones de lava y gases sin llegar a formar edificios volcánicos de grandes dimensiones. El hornito más característico del Parque Nacional de Timanfaya es el "Manto de la Virgen".
  • Tubos volcánicos: túneles volcánicos de diversa longitud originados por ríos (coladas) de lava fluida que tras su solidificación en superficie continúan fluyendo en su interior dando lugar a rios de lava subterráneos. Una vez que finaliza la emisión de lava, el nivel de la misma en el interior del tubo desciende hasta desaparecer formándose un túnel volcánico. En ocasiones parte del techo de estos tubos se desploman por inestabilidad formando huecos llamados "jameos".
  • Mar de lavas: extensas superficies cubiertas de lavas de distinto tipo, unas denominadas lavas tipo "aa" muy viscosas, que al enfriarse forman una superficie áspera, rugosa e intransitable conocida como "malpais", y otras denominadas "pahoe-hoe", más fluidas, que presentan una superficie lisa o con ciertas rugosidades que forman las llamadas "cordadas".
  • Conos de cínder: edificios volcánicos cubiertos en su totalidad por depósitos de material volcánico de pequeñas dimensiones (piroclastos. Pyro= fuego; clasto= fragmento) y que corresponden a las últimas fases eruptivas del volcán (fase estromboliana).